Control horario en obra y talleres, sin terminales
El registro de jornada no entiende de oficinas. Si tu gente empieza el día en una obra distinta cada semana, la obligación es la misma: hora de inicio y de fin, cada día, de cada persona.
El problema no es la ley, es la logística
La obligación del artículo 34.9 no cambia porque el trabajo sea a la intemperie. Lo que cambia es que no hay un sitio fijo donde poner un terminal, ni una oficina por la que todo el mundo pase, ni cobertura garantizada a primera hora en un sótano.
De ahí salen los tres apaños de siempre, y los tres fallan:
- El parte que rellena el encargado. Es una estimación, no un registro. Y pone al encargado a firmar horas de otros.
- El grupo de mensajería. Se pierde, no se conserva cuatro años y no hay forma de enseñarlo ordenado.
- La hoja que se rellena el viernes. Reconstrucción de memoria de cinco días. Se nota a la legua.
Lo que sí funciona: el móvil que ya llevan
Todo el mundo lleva un teléfono. Si fichar es abrir un enlace y pulsar un botón, se puede hacer al pie del andamio, sin instalar nada y sin repartir aparatos que se caen, se mojan o se quedan en la furgoneta.
Dos condiciones para que aguante en obra:
- Que sea de verdad un botón. Contraseñas largas y menús a las siete de la mañana con guantes no funcionan.
- Que la hora que se guarde sea la del fichaje, no la del momento en que alguien la pasa a limpio.
Geolocalización: con cuidado
Es la primera idea que se le ocurre a todo el mundo y conviene pensarla despacio. Registrar dónde está una persona son datos personales, y la empresa solo puede tratarlos si son necesarios y proporcionados para la finalidad. Controlar la jornada no es lo mismo que seguir a alguien todo el día.
Si vas por ese camino: informa antes y por escrito, limita la captura al instante exacto del fichaje, no la uses para nada más y consulta a tu asesor laboral. Y ten presente que la ley te pide registrar cuándo se trabaja, no dónde. Muchas empresas se meten en un problema de protección de datos para resolver uno que no tenían.
Subcontratas: cada empresa, su registro
En una obra con varias empresas, cada una responde del registro de su propia plantilla. El libro de subcontratación y el control de accesos del promotor son otra cosa y no te eximen. Si te subcontratan, el registro de tu gente es tuyo, y te lo van a pedir a ti.
Y cuando llegue la inspección
Lo que te van a pedir es el registro de un periodo concreto, ordenado y legible. No la carpeta de partes. Preparar eso con antelación es media hora; improvisarlo es un mal día. Lo detallamos en cómo demostrar tus fichajes ante una inspección.